TENERIFE, ISLA DE AGRODIVERSIDAD

La Agrodiversidad está formada por todos los recursos biológicos para la agricultura y la alimentación. Se calcula que el hombre ha utilizado a lo largo de los siglos cerca de 10000 especies vegetales; sin embargo, en la actualidad, la mayor parte de la humanidad se alimenta con sólo 150 especies cultivadas. En concreto, cuatro de ellas (arroz, maíz, trigo y papa) proporcionan el 50% de la alimentación mundial.

Gran parte de esta erosión genética se ha producido durante el último siglo, con el uso de las semillas mejoradas. Cuatro generaciones han sido suficientes para destruir el trabajo de cuatrocientas.

Tenerife, Isla de Agrodiversidad

La situación geográfica del Archipiélago canario, y su carácter de puerto estratégico en el intercambio entre Europa y América, ha favorecido la llegada de numerosas plantas de interés agrícola. Dadas las peculiaridades de Canarias en cuanto a su aislamiento y su variedad de condiciones agroambientales, se han producido fenómenos de diversificación genética de los cultivos originales, dando lugar a multitud de “nuevas“ variedades locales, tradicionales, autóctonas o “del país”.

Las Medianías de Tenerife, situadas entre los 400 y 1200 msnm, constituyen el principal reservorio de toda esta riqueza. Destacan las más de 800 hectáreas de papas “de color”, siendo Canarias el único lugar de Europa en el que se siguen cultivando estas variedades, descendientes directas de las que consumían los antiguos incas.

Conservando la Agrodiversidad

El Cabildo Insular de Tenerife creó en el año 2003 el Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (CCBAT), donde se llevan a cabo diversos trabajos destinados al estudio y conservación de las variedades agrícolas tradicionales. Este Centro alberga actualmente una colección formada por más de 2000 muestras de los cultivos más relevantes, y desarrolla diversos programas destinados a favorecer su conservación en el mismo ambiente en el que se han desarrollado, ya que estas variedades se encuentran bien adaptadas a estas condiciones. Existen incluso algunas variedades que son exclusivas de enclaves insulares muy concretos.

¿Por qué conservamos?

La exposición Tenerife, Isla de Agrodiversidad pretende reflejar toda esta riqueza, y mostrar los beneficios derivados de su conservación:

- La multiplicidad de cultivos

Las papas, las batatas, las pimientas, los cereales o las leguminosas destacan por su alta diversidad de variedades antiguas, lo que se refleja en multitud de formas, colores y tamaños.

- La riqueza gastronómica

Estos sabores diferenciados conforman un extraordinario tesoro gastronómico y cultural, con productos tan típicos como el gofio, las papas arrugadas, los quesos artesanales, los mojos y adobos o el puchero canario, así como una rica y variada repostería tradicional, que utiliza ingredientes como almendras, batatas o frutas del país.

- El paisaje rural

Terrazas, nateros y pequeños huertos familiares de extraordinario colorido, muchas veces acompañados de árboles frutales, almendros y castañeros, marcan la fisonomía de las medianías. Construcciones tradicionales como los pajales, techados con paja de trigo o centeno, o las eras donde se trillaban cereales y legumbres, salpican aún el paisaje rural, y forman parte de nuestro patrimonio tradicional más querido.

- La cultura e identidad

Las variedades, herramientas y labores cuentan con llamativos nombres vernáculos de gran arraigo. Igualmente, las fiestas, tradiciones, costumbres y usos particulares asociados a la cultura rural también forman parte del patrimonio a conservar.

¿Para qué conservamos?

- Para la recuperación de variedades locales, que juegan un importante papel en la agricultura sostenible, capaz de satisfacer adecuadamente las necesidades humanas y de preservar los recursos naturales para el futuro.

- Para la búsqueda de resistencias a enfermedades, plagas o cambios ambientales, así como para la identificación de nuevos usos.

- Para obtener las variedades comerciales que alimentarán a la población mundial del futuro.

“Lo que el hombre no puede hacer, ni con las más avanzadas tecnologías, es crear genes después de que se hayan perdido” J.T. Esquinas-Alcázar

Los guardianes de la Agrodiversidad

Son los agricultores y ganaderos tradicionales los que con su esfuerzo y dedicación han hecho posible que este tesoro haya llegado hasta nuestros días. Pero también es responsabilidad de todos que este legado no se pierda; podemos ser parte activa en su conservación simplemente disfrutando de ellas en nuestra mesa. Recuérdalo la próxima vez que vayas a la compra.


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