Conclusiones de la información
LA PROBLEMÁTICA DE LOS RECURSOS NATURALES, ESTADO Y EVOLUCIÓN
Los recursos hídricos
Los recursos hidrogeológicos constituyen la principal fuente de abastecimiento de agua de que en la actualidad dispone Tenerife. La red de explotaciones actuales ha sido construida por iniciativa privada y está formada por más de un millar de galerías y unos cuatrocientos pozos. La tasa de renovación del recurso, expresada como la infiltración o recarga útil que alimenta el acuífero, no es suficiente para renovar la cantidad extraída, de forma que en la actualidad el multiacuífero insular se halla sobreexplotado.
Ee las zonas altas, el descenso del nivel freático ha provocado el agotamiento de algunas de las galerías situadas a mayores alturas; el volumen de caudales alumbrados por las galerías ha pasado de los 7.000 l/s a mediados de los sesenta a menos de 5.000 l/s en la actualidad. En la sobreexplotación debida a los pozos provoca la intrusión de agua marina, aumentando el contenido en cloro y sodio e induciendo la salinización del acuífero. La densidad de extracciones es tal que no sólo se plantean problemas de intrusión, sino que incluso los conos de depresión generados en el bombeo llegan a afectar a las extracciones próximas. Los vertidos al subsuelo de aguas residuales domésticas sin depurar y la percolación de aguas de riego de cultivos con abonado continuado e intensivo, son las principales causas de la presencia de nitratos en el subsuelo, que, en el caso del Valle de La Orotava, alcanza los 40-110 mg/l. De forma paralela, las captaciones procedentes de terrenos afectados por fenómenos de vulcanismo reciente presenta problemas de contaminación natural (bicarbonatos y fluor).
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A pesar de esta situación, unos 11,5 m³/año, el 5,5% del consumo total según datos de 1991, se pierden en el transporte. Por otra parte, tan sólo el 56% de la población insular está conectada a la red de saneamiento. El resultado es el vertido directo de las aguas residuales urbanas sobre las formaciones litorales o la contaminación del multiacuífero insular, de tratarse de fosas sépticas sin demasiadas garantías de construcción o mantenimiento o pozos sin filtración. En cuanto a la depuración, existe un total de 66 estaciones en el territorio insular. El pequeño tamaño de la mayoría de las instalaciones hace difícil su mantenimiento y en muchos casos ni siquiera entran en funcionamiento, por la incapacidad técnica y financiera de los municipios. De forma paralela, una parte significativa de los emisarios submarinos, no reúnen las condiciones mínimas de longitud, profundidad del punto de emisión, características de la construcción, etc y presentan graves problemas de mantenimiento. Aunque Tenerife se encuentra bajo la influencia de la Corriente de Canarias, que facilita la dispersión de los vertidos, determinados tramos del litoral tienen una reducida capacidad de dispersión. Es el caso de las bahías de Las Caletillas y Santa Cruz, que presentan la mayor densidad de emisarios operativos o proyectados de toda la Isla. |