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Economía y demografía

Economía y demografia

Economía

La economía de Tenerife, eminentemente agrícola y comercial hasta los años 70 del siglo XX, está basada en el sector terciario (74,6%), principalmente turismo, lo que ha propiciado el desarrollo de la construcción y los servicios vinculados a la actividad turística. La industria es escasa y representa en torno al 7 u 8% del PIB nacional, básicamente en sectores de transformación agroalimentaria, de tabaco y de refino de petróleo (refinería de petróleo en Santa Cruz de Tenerife).

Por lo que respecta al sector primario, sólo está cultivado el 10% de la superficie, siendo de secano la mayoría (vid y papas), y de regadío una minoría (principalmente, plátanos y tomates). La agricultura de exportación está orientada al comercio con los mercados nacionales y de la Unión Europea. Se ha iniciado también la exportación de otras frutas tropicales (aguacates, piñas, mangos y otros cultivos de invernadero) y flores. La ganadería, principalmente caprina y bovina, es escasa, tras haber sufrido un importante retroceso en las últimas décadas.

Demografía

El carácter limitado del territorio insular y el gran desarrollo económico experimentado por Tenerife en los últimos años son los factores determinantes para que las características demográficas de la Isla posean también características específicas. Su territorio acoge a más de 800.000 habitantes y en él se asientan dos de las tres ciudades del Archipiélago con más de 100.000 habitantes, Santa Cruz y La Laguna, además de Arona que supera los 70.000 habitantes y Adeje, ambas en el sur turístico de la Isla y con un crecimiento anual de la población de más del 13%. Como Isla capitalina, experimenta alzas muy sobresalientes en su densidad de población. La costa y el litoral son las áreas más habitadas.

El crecimiento de la población de Tenerife ha dependido más de los flujos externos de llegada que del crecimiento vegetativo, aunque éste es superior al de la media nacional. Estos flujos, en gran medida, se derivan de la circulación de personas nacidas en Estados miembros de la Unión Europea y en otras Comunidades Autónomas españolas. La inmigración, considerada como el flujo de personas de terceros países, también ha sido un factor considerable de crecimiento de la población, especialmente la procedente de América Latina.


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