Introducción
Desde la época de los naturalistas Alexander von Humboldt y P. Le Dru, la isla de Tenerife ha llamado la atención de los viajeros por sus árboles singulares. Así, Humboldt se queda maravillado con el magnífico Drago de los Jardines de Franchy, en La Orotava, dejándose llevar por la impresión y otorgándole una edad de 6.000 años. Este singular ejemplar de drago desapareció tras una tormenta en 1867, debilitado en gran parte por las heridas producidas por un famoso banquete para catorce comensales que se celebró en su copa en 1792. Según cuenta D. Leoncio Rodríguez: 'la distinguida comitiva pudo albergarse perfectamente en el amplio espacio que dejaban los cuatro grandes brazos del árbol, donde se improvisó una sólida plataforma, con galería exterior para el servicio y una cómoda escalera para subir a ella'.
Hubo pinos históricos, parada obligatoria en el ascenso a Las Cañadas por La Orotava, como el Pino del Dornajito, el Pino de las Meriendas y el Pino de la Carabela y el del Castillo. En la banda sur destacó el Pino Gordo de Arico y el Pino de Majagora de Guía de Isora. De un solo pino se sacó la madera para la Iglesia de los Remedios de La Laguna (actual catedral) y de otro la de la primitiva Iglesia de San Joaquín en Fasnia (ARCO AGUILAR et al., 1992).Un caso especial es el Cardón de Buenavista del Norte, que aparece en el escudo heráldico del citado Municipio Norteño. Se cuenta que era tan grande que durante la Guerra Civil se escondía gente dentro. Desgraciadamente en la actualidad sólo quedan restos de este magnífico ejemplar, incluido en el catálogo.
También fueron importantes algunos árboles exóticos plantados en la Isla, como el desaparecido Baobab del Callejón del Judío en Santa Cruz de Tenerife.
Hechos como éstos nos han movido a continuar trabajando en una nueva publicación de árboles, arboledas y flora singular de la Isla de Tenerife de la que se pueden destacar tres aspectos. Primero el valor incipiente y documental que posee este catálogo, segunda versión del ya publicado en el año 1996. En esta ocasión se ha seguido extrayendo nueva información del conocimiento disperso que existía en la retina de distintos cuerpos sociales y administrativos. En los trabajos de selección previos a la presente publicación, se han visitado 400 enclaves donde existían ejemplares candidatos a su inclusión en el catálogo, sin embargo tan sólo 292 consiguieron esta distinción, clasificándose 26 de ellos como de interés Regional, 102 de interés Insular y 164 de interés Municipal.
El número de especies distintas que se incluyen es 44, correspondiendo tanto a ejemplares autóctonos como los dragos, pinos canarios, sabinas, acebuches y palmeras canarias; como exóticos, entre los que cabe destacar las araucarias, laureles de indias, robles y los árboles del caucho.
Por otro lado, se constató la necesidad de catalogar algunas arboledas que por su especial significación merecen este reconocimiento, como son las palmeras de El Camino Largo o los laureles de indias de la Plaza del Príncipe.
Pero el catálogo no está ni mucho menos cerrado. Se debe seguir observando y contrastando activamente la información existente para rescatar nuevos ejemplares que puedan estar en peligro de desaparición por la absorción de un desarrollo en estos momentos incontrolable. Durante la realización de este trabajo hemos advertido que, debido a la ausencia de legislación apropiada, han desaparecido ejemplares centenarios de enorme valor estético, por lo que estimamos conveniente animar a otras administraciones a desarrollar una labor de rescate ininterrumpida y de establecimiento de normas de protección adecuadas.
En segundo lugar, debe destacarse la enorme información que puede extraerse de cada uno de los árboles y arboledas de éste catálogo que ha sido imposible reproducir en su totalidad debido a las características de este trabajo pero que, sin duda, son indicadores de nuestros cambios históricos.
En tercer lugar, en la parte final del documento se presenta una norma protectora, similar a las que en estos últimos años se han publicado en otras comunidades autónomas.
Como novedad, la información se ha plasmado en una página 'web' para que los usuarios de la red puedan encontrar con facilidad los valores más significativos de su localidad. La página enlaza con otras páginas tanto nacionales como internacionales que muestran el tratamiento de esta materia en otro tipo de catálogos.
La ventaja de las nuevas tecnologías va a permitir que el usuario se comunique de una forma más cómoda con los servicios técnicos del Cabildo de Tenerife quienes a su vez contrastarán y recopilarán la información existente. Será una comisión de expertos la que incluirá o excluirá anualmente los ejemplares. Puede ser ésta una forma para que el ciudadano se implique activamente en la conservación de aquellos ejemplares más relevantes de nuestra Isla.
En resumen, la publicación que se presenta pretende ante todo despertar la curiosidad de los lectores y permitir la contribución pública a su mejora. El interés y el aprecio que estos magníficos ejemplares inspiran, tanto a propios como a visitantes, deben servir como punto de partida para el respeto que merece nuestro excepcional patrimonio natural.