Cabildo de Tenerife

cabecera2

El agua que has de beber

El agua que has de beber

Durante muchas décadas, el agua de Tenerife sólo se obtenía a través de galerías perforadas en las montañas y algunos pozos. Los agricultores, agrupados en comunidades, horadaron la Isla en busca de aguas subterráneas y construyeron kilómetros y kilómetros de canales levantados por sobre los barrancos con materiales subidos a lomos de burros en una odisea que hoy nos parece casi imposible. Hoy tenemos más de mil galerías con 1.700 kilómetros de túneles excavados equivalentes casi a la distancia que nos separa de Madrid. El desarrollo de la Isla fue posible gracias a ese esfuerzo privado que actuó allí donde las administraciones públicas no lo hicieron. Y durante años el sistema funcionó eficazmente y con equilibrio entre los recursos disponibles y su asignación. Luego, con el nacimiento del turismo y el incremento de la población, la demanda de aguas para usos urbanos empezó a alterar los precios y a competir con el agua de uso agrícola. El bien que antes era suficiente para atender la demanda empezó a ser escaso y desembocamos en un escenario totalmente diferente.

Hemos de ser conscientes de esa herencia de esfuerzo que recibimos de una gran masa social de ciudadanos partícipes de las comunidades de aguas que poseen galerías y canales. Reducir el mundo del mercado privado del agua a la figura del “aguateniente” es un grave error de conocimiento o una frivolidad de quien no conoce esta isla. Pero ignorar que el agua puede ser un factor limitador del desarrollo de Tenerife y ausentarse de la responsabilidad pública en este sector, sería un error aún mayor. El Cabildo empezó planeando y ejecutando un Plan de Balsas que llenó nuestra Isla de depósitos reguladores, capaces de almacenar las aguas cuando existen excedentes, y tenerlas disponibles para cuando aumenta la demanda de consumo, en verano. Antes todas esas aguas se perdían irremediablemente hacia el mar.

El modelo de gestión actual del agua en la Isla ha sido refrendado por los tres grupos políticos que conformamos la Corporación en una moción aprobada en marzo. Coincidimos en que se debe seguir apostando por la colaboración público-privada de los recursos hídricos pero bajo las directrices que desde la UE promueven la incorporación de aguas públicas de calidad a través de desaladoras de agua de mar y de aguas regeneradas con fines agrícolas. Esto permite abaratar la oferta de aguas de riego y sirve de complemento a las aguas subterráneas. Este es el espíritu del nuevo PHT, actualmente en periodo de información pública, que dará mayor transparencia para que sea más fácil el acceso para todos. Tenemos que partir de la base de que los acuíferos no pueden ni deben ser sobreexplotados y hay que permitir la recarga natural de los depósitos de aguas subterráneas. Es el momento de hacer confluir los esfuerzos públicos y los intereses privados de un sector estratégico que se tiene que adaptar a las necesidades actuales.

No quisiera finalizar sin agradecer a Jesús Mesa, que acaba de abandonar la Cámara de Agua y a quien nombraremos en breve Hijo Ilustre, su dedicación y pasión por el mundo del agua. Una generación de personas como él -muchas ya desaparecidas- son exponentes de una gran masa social de pequeños accionistas de aguas generalmente vinculados a la agricultura a quienes debemos agradecer el esfuerzo realizado para conseguir y poner a disposición ese bien indispensable para la vida. Con ellos se inició en su día un largo proceso de colaboración y encuentro con el Consejo Insular de Aguas que poco a poco ha creado una auténtica estrategia del abastecimiento. Hoy seguimos creyendo en este espíritu capaz de conciliar los intereses privados con las necesidades de la población para entre todos conseguir el mejor futuro del agua en Tenerife.

Carlos Alonso Rodríguez

Presidente del Cabildo de Tenerife

FaLang translation system by Faboba